UN PEQUEÑO letrero, pegado en las paredes de Palacio Nacional, resumía el reclamo social en contra de Andrés Manuel López Obrador y su indiferencia ante los feminicidios:
“¿A cuánto el cachito de justicia?”.
Y ES QUE el Presidente se muestra más interesado en vender los cachitos de su lotería, que en ofrecer una propuesta concreta, acciones, no buenos deseos, para evitar que cada día 10 mujeres no vuelvan vivas a sus casas.
Vaya, ni siquiera quiso entrarle a la idea de una fiscalía para feminicidios a nivel federal.
Lo dejó en manos del Legislativo y de los estados.
Además, cuando le piden hablar de las mujeres asesinadas, López Obrador opta por culpar al neoliberalismo o convertirse él en la víctima.
HASTA AHORA, que se sepa, ni siquiera un breve pésame ha expresado a la familia de Fátima, la niña asesinada en la Ciudad de México.
No fuera la mamá de “El Chapo”, porque hasta visa le consigue. (F. Bartolomé, Reforma, Opinión, p. 10)
Nos dicen que el presidente Andrés Manuel López Obrador ya confirmó su asistencia para el próximo domingo al Congreso Nacional Extraordinario de la CTM y a la celebración del 84 aniversario de esa central obrera priista que encabeza el senador Carlos Aceves del Olmo. Será el primer encuentro que tenga un mandatario emanado de la izquierda con la organización obrera surgida del PRI. Veremos qué tipo de recibimiento dan los herederos del líder máximo del sindicalismo oficial, Fidel Velázquez, al presidente López Obrador, quien ya probó la miel del “sector obrero” el lunes pasado con la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), de “su amigo” Pedro Haces Barba. Quienes dicen que el PRI parece cada vez más un partido satélite de la 4T, ven esta reunión como parte de una luna de miel entre el partido tricolor y el gobierno federal. Todo un primor… (El Universal, Nación, p. 2)
Cifras con hielo. Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos de Gobernación, reconoció que la violencia, en especial la que se comete contra las mujeres, es un problema que se metió a los hogares y las escuelas, pues el 25% de los delitos ocurre en esos espacios. Llamó a trabajar en conjunto, autoridades y sociedad, para evitar que esta situación se siga tornando como algo normal. “Se requiere esfuerzo del Estado y esfuerzo social importante para poder enfrentar esta situación en muchos de los ámbitos de convivencia”. Y, a ver, cuéntenos si no pueden combatir la violencia en las calles, ¿cómo le harán para meterse a los hogares? Basta de rollos. Acciones concretas, por favor. (Excélsior, Nacional, p. 11)
QUE el presidente del Instituto Nacional de Transparencia, Francisco Acuña, está por abrir la puerta del INE a la organización México Libre, de Felipe Calderón, porque el comisionado impulsará este miércoles la designación de Arturo Sánchez como integrante del Comité Técnico de Evaluación de los aspirantes a Consejeros Electorales, en respuesta a una “atenta solicitud” del ex senador Roberto Gil Zuarth, hombre de todas las confianzas del ex presidente. Antes de llegar la lista de aspirantes a la Cámara de Diputados, los perfiles serán palomeados o bloqueados por un Comité de Selección de siete integrantes: tres los elige la propia Cámara, dos la CNDH y dos el INAI. (Milenio Diario, Al Frente, p. 2)
Encinas contraataca.- Un plato frío se sirvió el subsecretario de Derechos Humanos de la Segob, Alejandro Encinas. Ante la grilla del padre Alejandro Solalinde en su contra, le pidió “diferenciar cuáles son las responsabilidades del Estado y cuáles son las de la labor pastoral”. Lo hace siete días después de que la Cancillería cesó a Roberto Valdovinos, recomendado del cura. (El Heraldo de México, La Dos, p. 2)
Represión en Chiapas. Flaco favor le hace a los gobiernos de la 4T la represión que el gobierno de Chiapas, encabezado por Rutilio Escandón, le propinó a la caravana de normalistas y padres de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa el domingo pasado. Nos comentan que en el gobierno federal hay molestia por la violencia con que la policía del mandatario morenista recibió a los manifestantes, pues incluso un alumno sigue grave luego de que recibió en la cabeza un disparo de cartucho de gas lacrimógeno. Y más aún, ayer en San Lázaro los diputados Idalia Reyes y Rubén Cayetano, de Morena, gritaron desde su curul que el gobernador debe dejar el cargo. (El Financiero, Nacional, p. 33)
Alejado de las mujeres jóvenes.- Y es que si hay un sector de la población que no se siente representada por la 4T es el de las mujeres jóvenes.
El presidente López Obrador a pesar de sus destrezas discursivas en otros ámbitos, no ha encontrado la forma de comunicarse con ellas. Su lenguaje, sus recursos retóricos, no conectan con las mujeres jóvenes. Su vínculo está sostenido por el hilo de los programas sociales.
La emergencia derivada de los feminicidios de alto impacto en la Ciudad de México, los de Ingrid y Fátima, ahonda la distancia y no hay a la vista un operativo para recuperar, aunque sea la comunicación, que no el apoyo político.
La pregunta pertinente desde la perspectiva política es si este alejamiento tendrá impacto electoral en el 2021. (La Crónica de Hoy, Opinión, p. 3)
Van por rifa del avión y bienes decomisados.- La noticia es que diputados de la Comisión de Gobernación y Población aprobaron el dictamen para modificar la ley y poder rifar bienes como el avión presidencial, ya que de acuerdo a los cálculos de esa bancada, dicho mecanismo permitirá obtener mayores ingresos, que si se ofrecieran en subasta. El diputado del PRI Ricardo Aguilar Castillo aseguró, sin embargo, que esta propuesta abre la posibilidad de que los bienes de la ciudadanía, sujetos a extinción de dominio, sean ofrecidos en sorteo de manera anticipada cuando no se logre la venta a través del procedimiento de licitación pública. (La Razón, La Dos, p. 2)
Ni los senadores de Morena —salvo Martí Batres— le compraron al presidente López Obrador el argumento de que la tortura, violación y muerte de la pequeña Fátima, de siete años, es resultado del neoliberalismo.
Ni siquiera Eduardo Ramírez, hombre de confianza de Ricardo Monreal en la bancada guinda, se atrevió a respaldar semejante despropósito. “Los modelos económicos son cosa aparte”, dijo.
Y es que a una veintena de legisladores —la mayoría mujeres—reunidos en rueda de prensa, les hicimos la siguiente pregunta:
¿El asesinato de Fátima es culpa del neoliberalismo o de la negligencia de autoridades, como ya reconoció Claudia Sheinbaum?
Nadie parecía querer entrarle al tema. Segundos de silencio, hasta que se escuchó la voz de la senadora Rocío Adriana Abreu, de Campeche. (Francisco Garfias, Excélsior, Nacional, p. 4)
Cuando el presidente López Obrador asumió el gobierno, no conocía al ejército mexicano: sus juicios de valor sobre el ejército mexicano durante sus largos años de campaña fueron injustos e injustificados, parte más de una lógica de propaganda electoral que de un análisis serio de la realidad. Incluso, en alguna entrevista llegó a decir que idealmente preferiría que no hubiera ejército. Hoy ha dado un giro de 180 grados. Ya en Palacio Nacional (en realidad desde la etapa de transición) pudo comprobar que se equivocaba y que las Fuerzas Armadas, y el Ejército en particular, son casi la única institución en la que se pueden sostener muchas políticas públicas, y no sólo de seguridad en la que son imprescindibles. Pero es, además, una fuerza confiable, disciplinada y leal.
Pero, incluso en las actuales circunstancias, no podemos hablar de militarización. Si la misma implica, como dicen los manuales de ciencia política, el sometimiento de una población, una actividad, un servicio, un lugar, a la disciplina, q2el espíritu o las costumbres militares, nada de eso está presente hoy en el país. En todo caso, en muchos ámbitos institucionales, el Ejército, las Fuerzas Armadas, pueden imbuir de su disciplina y lealtad bien entendidas, a muchos funcionarios y dependencias, hoy tan escasos de unas y otras. (Jorge Fernández Menéndez, Excélsior, Nacional, p. 8)
En los últimos días, la violencia contra las mujeres ha conmocionado a la opinión pública. Ha quedado de manifiesto la crueldad del país en el que vivimos, donde una niña de siete años puede ser secuestrada, torturada, asesinada y arrojada a la basura, donde una mujer puede ser ejecutada y desollada por su pareja, y luego vejada en la muerte por una combinación de funcionarios venales y periodistas irresponsables
Esos casos de espanto no son sino la punta del iceberg del suplicio que padecen muchísimas mujeres mexicanas de manera cotidiana. A riesgo de ser reiterativo, van algunos datos de ese horror, algunos de los cuales he usado en columnas previas, pero que vale la pena machacar
Lo peor del asunto es que nada de esto es nuevo. Estos datos han estado a disposición de quien quiera verlos desde hace años y no pasa nada. El gobierno no actúa y la sociedad (exceptuando, por supuesto, a las organizaciones feministas) no reacciona, salvo para manifestar su ira momentánea ante un caso de alto impacto. Y aquí seguimos, tolerando una violencia sistémica y persistente en contra de más de la mitad de la población. (Alejandro Hope, El Universal, Nación, p. 9)
Lo que indigna es que no se le vea indignado. Lo que conmueve, es que no parezca conmovido. Lo que ha desatado la furia, es que no se muestre furioso. Ausentes de su diccionario han estado las palabras de todos en estos días: estupefacción, horror, vergüenza, bestialidad y deshumanización. Y es que los feminicidios recientes, como el de Ingrid Escamilla, nos alejan de la civilización y nos instalan en la barbarie. Pero lo que alguien hizo a la niña Fátima, nos arroja al infierno en la tierra. A lo diabólico. Porque, que se sepa, no ha habido hasta ahora ningún crimen más espantoso que éste. Y, sin embargo, Andrés Manuel López Obrador, el presidente, se ha mantenido hierático, indolente, imperturbable: “es un hecho lamentable”, ha dicho, sin pronunciar siquiera su nombre.
Más aún, sus respuestas han reavivado el fuego: “son crímenes que tienen que ver con odio, es una enfermedad social; esto no solo se resuelve con policías ni con cárceles, ni amenazas de mano dura”. Nuevas preguntas y nueva evasión: “Aquí tenemos que atender el fondo: que haya bienestar material y bienestar del alma, que se insista hasta el cansancio que solo siendo buenos podemos ser felices”. Y sí, hasta el cansancio volvió a culpar al fantasma de siempre: los feminicidios se deben a “una degradación progresiva que tuvo que ver con el modelo neoliberal”. (Ricardo Rocha, El Universal, Opinión, p. 12)
El presidente López Obrador no es culpable de la violación, tortura y muerte de Fátima. Si acaso, se le puede cuestionar por la falta de sensibilidad con la que ha reaccionado a los feminicidios.
Sí es responsable, en cambio, de politizar el tema. Su afirmación de que los gobiernos neoliberales son culpables de la actual violencia busca echar la culpa a sus predecesores. No hay, sin embargo, una correlación entre las políticas liberales y la violencia de un país. Estados Unidos, Canadá, Alemania, Singapur o Suiza aplican políticas liberales, pero sus índices de violencia son mucho menores al de México.
Venezuela, en cambio, ha descartado el liberalismo, pero sufre de una violencia muy superior. Las causas de la violencia son diversas y complejas. Suponemos que el recrudecimiento de la guerra contra el narcotráfico en el sexenio de Felipe Calderón provocó el aumento de homicidios que comenzó en 2008, pero nadie ha podido explicar la baja en el sexenio de Vicente Fox y el primer año de Calderón, que llevó a que 2007 fuera el año menos violento registrado. Tampoco conocemos la razón del descenso de 2012 a 2014, que precedió al repunte que hoy seguimos sufriendo. (Sergio Sarmiento, Reforma, Opinión, p. 10)
Tatiana Golikova, viceprimera ministra encargada de Salud de Rusia, anunció que a partir de mañana los ciudadanos chinos tendrán prohibido ingresar a Rusia, sin importar que viajen por motivos de negocios, privados, de estudios o turísticos. La drástica medida se suma al cierre de la frontera sino-rusa de más de 4 mil kilómetros, la suspensión de los enlaces ferroviarios y las restricciones de vuelos con que Moscú intenta contener la propagación del Covid-19, patógeno que ha causado alrededor de mil 900 muertes desde su aparición en la ciudad china de Wuhan a finales de diciembre pasado.
Como ya se ha indicado en este espacio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) desaconseja este tipo de restricciones, pues no sólo tienen un impacto limitado en la contención efectiva de la epidemia, sino que dejan graves secuelas sociales y económicas. En este sentido, ayer mismo la instancia de las Naciones Unidas hizo un llamado a la calma y recordó que la letalidad del Covid-19 se ubica en 2.3 por ciento de las personas infectadas, muy por debajo de otras enfermedades respiratorias de origen viral. Asimismo, la OMS señaló que 81 por ciento de los 73 mil pacientes presentan infecciones leves, mientras la Comisión Nacional de Salud de China informó que 85 por ciento de las personas pueden superar la enfermedad si reciben los cuidados adecuados. (La Jornada, Editorial, p. 2)
Es buenísima la intención del presidente López Obrador de intentar frenar la corrupción en la compra de medicinas. Tratándose de contratos en la era Peña Nieto, lo raro es que no hubiera mordidas de por medio.
Tampoco se puede cuestionar el método de compras consolidadas. Eso significa hacer una megacompra de medicinas y lograr mejores precios de las farmacéuticas que en muchos productos suelen tener márgenes de utilidad muy amplios. Además se evita realizar compras estatales en las que el precio de venta era más alto, y también se abría espacio para la corrupción de no pocos gobernadores.
El problema, como prácticamente todo en el gobierno federal actual, es que parten de un buen diagnóstico, con las mejores intenciones, pero su implementación carece de técnica y profesionalismo, y terminan estrellándose con la realidad. Al final, a los mexicanos nos sale más caro el caldo que las albóndigas. (Carlos Loret de Mola, El Universal, Nación, p. 2)
William Karam, dueño del grupo Hidrosina, fue el empresario gasolinero que más creció en el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto. Su cercanía y amistad con el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, y con el poderoso exdirigente del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps, le ayudaron a construir uno de los emporios más rentables del sector gasolinero. Fue tan cercana su relación con Lozoya que fue la última persona que lo vio en su departamento de Polanco, antes de que se fugara del país ante las órdenes de aprehensión que le giró la Fiscalía General de la República.
Según publicó el columnista Mario Maldonado en estas mismas páginas, el 28 de mayo de 2019, cuando se libraron las primeras órdenes de aprehensión en su contra, el exdirector de Pemex estaba en su departamento de Rubén Dario 115, en Polanco, acompañado de su amigo Karam, quien además lo ayudó y lo protegió durante su huida del país. El también columnista de El Financiero, Darío Celis, ha publicado en varias ocasiones que el empresario gasolinero también fue clave para que Lozoya entrara en contacto con personajes de alto nivel del gobierno ruso que lo habría ayudado a refugiarse en San Petersburgo durante varios meses antes de moverse a España, donde fue capturado.
El problema para William Karam es que, al mismo tiempo que sus amigos del gobierno de Peña Nieto han ido cayendo en desgracia, él mismo se volvió un empresario non grato para la 4T que desde el inicio del sexenio, con el arranque de la Estrategia Nacional contra el Huachicol, que puso en marcha el presidente López Obrador en enero de 2019, puso en la mira de las empresas “sospechosas” por vender combustibles robados al Grupo Hidrosina. (Salvador García Soto, El Universal, Nación, p. 5)
Farsa de Grupo México // Ceden concesión minera // Se quedan con lo principal // A 14 años de Pasta de Conchos
El Grupo México anunció un regalo tramposo y convenenciero en la víspera de que se cumplan 14 años del accidente en la mina de Pasta de Conchos, en cuyo interior murieron 65 trabajadores, de los cuales solamente dos cuerpos fueron recuperados.
La poderosa empresa, que es propiedad de Germán Larrea, uno de los máximos multimillonarios del país, ha informado a la Bolsa Mexicana de Valores que devuelve al gobierno federal, en respuesta a una solicitud del presidente Andrés Manuel López Obrador, el título de concesión del proyecto minero en el que se encuentra ubicada la mencionada mina.
Supuestamente benévola, la compañía de Larrea menciona que esa devolución busca ayudar a que el gobierno obradorista reanude y tenga éxito en la recuperación de los restos de los trabajadores mineros muertos en 2006. En realidad, lo que se devuelve es solamente una de las cuatro concesiones en que se dividió el terreno original, luego del trágico suceso ya mencionado. (Julio Hernández López, La Jornada, Política, p. 8)
En torno al INE predomina la polarización. Los consejeros Córdova y Murayama se han subido a los cuadriláteros dispuestos a fajarse. Los partidos están casi ausentes del debate, apenas reclaman y sus argumentos parecen timoratos. Dos hipótesis: o aún no salen del shock de las elecciones de 2018 o están entrampados defendiéndose y negociando la probable reducción de sus prerrogativas. Para nadie es secreto que AMLO es un malqueriente del instituto electoral desde 2005 y sus corifeos se encargan de magnificar el desagravio con actitudes punitivas. La atmósfera está enrarecida, aún más, en torno a la elección de los cuatro nuevos consejeros por parte de la Cámara de Diputados y la iniciativa, poco aseada, para relegir a Edmundo Jacobo como secretario general de la estructura del INE. Este madruguete ha sido considerado como una proclamación belicosa por parte del grupo en torno a la presidencia del INE. Edmundo Jacobo engrosa junto con los consejeros Marco Antonio Baños y Benito Nacif, los dinosaurios electorales. (Bernardo Barranco, La Jornada, Opinión, p. 17)
Cierto que las gubernaturas que se perfilan para la segunda mitad del sexenio (las del 2022, 2023 y 2024) dependen en buena medida de cómo resulten las elecciones de 2021, tanto las intermedias, como las de gobernador. Pero aun así, Morena sigue sumando interesados –aunque no los dejen afiliarse al partido todavía– y en sus filas resaltan desde ahora distintos nombres.
Ya en una columna anterior (Semillero de Morena para el 21) mencionábamos algunos nombres del semillero para las elecciones en el 2021. Ahora vamos por las que siguen en el calendario. Pero esta vez iniciaremos con las damas. Nombres de quienes ya se hacen notar en las filas morenistas para conseguir una candidatura: en Guanajuato, la senadora Martha Lucía Micher. Es feminista, defensora de los derechos de mujeres y niños, ya ha sido diputada federal en tres ocasiones. Y aunque no la tendría fácil, pues la suya es tierra panista –uno de los bastiones blanquiazules desde hace buen rato– está en la jugada. (Martha Anaya, El Heraldo de México, País, p. 5)
La relación México-Estados Unidos es hoy muy diferente a la que fue durante los gobiernos de Clinton y Ernesto Zedillo, a juzgar por lo que recientemente ocurrió después de que el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, visitara nuestro país a principios de este año.
Después de reunirse el 6 de enero con el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, Lavrov ofreció una conferencia de prensa en la que aseguró que “México está considerando propuestas concretas de Rosoboronexport, incluido el suministro de helicópteros”.
La venta que TASS reportó en julio del 2017 nunca se concretó, como tampoco se llevará a cabo la que anunció Lavrov en enero pasado. No me cabe la menor duda de que el gobierno de Trump ha actuado para que México no adquiera armamento ruso para sus Fuerzas Armadas. La amenaza de sancionar de alguna manera a nuestro país ya demostró su efectividad, como lo muestra la política hacia los indocumentados centroamericanos adoptada por el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. (Eduardo Ruiz – Healy, El Economista, Política, p. 40)
Hace una semana, comentaba con ustedes en estas líneas sobre la forma en que el proceso de ‘impeachment’ a través del que se pretendió destituir al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por haber abusado de su poder al presionar al mandatario de Ucrania, Volodymyr Zelenskiy para investigar a uno de sus rivales políticos, lejos de afectarlo realmente, terminó fortaleciéndolo, tras la defensa partidista que hicieron sus correligionarios republicanos en el Senado.
De tal forma y con miras a las elecciones presidenciales del próximo mes de noviembre, Donald Trump se encuentra fortalecido y en buena medida, diría que soberbio ante sus posibilidades de lograr la reelección, en tanto que los republicanos, ante la irracional y partidista defensa que hicieron de él en el juicio político, vieron aún más mermado su prestigio, debilitándose como partido.
Pero ante tal panorama, cobra importancia dar un vistazo a lo que tienen los demócratas en su proceso para elegir candidato presidencial, para lo que actualmente se encuentran en plenas elecciones primarias, mismas que lejos de sumar fuerzas entorno a los candidatos más consolidados, han generado confrontación y división, algo que sin duda termina por favorecer a Donald Trump. (Yolanda de la Torre, El Sol de México, Análisis, 19)
Tres años después de que Donald Trump llegó a la Casa Blanca y cuando se sabe todo sobre el Presidente, incluso sus mentiras, ilegalidades, fobias y manías, su esposa Melania continúa siendo el gran enigma y la más privada y reclusiva de las Primeras Damas que ha tenido este país.
Con excepción de Bess, la esposa de Harry Truman, que viajaba a su pueblo en Missouri cada que podía, nunca, ninguna Primera Dama mostró más indiferencia a su papel que la señora Trump, quien ha preferido mantenerse lejos de los escándalos que han plagado a esta administración. Tiene escasos amigos en Washington, se le ve poco en público, no hace declaraciones y fuera de que viaja a Nueva York al menos dos veces al mes para visitar a su estilista, el resto del tiempo lo pasa dedicada a su hijo Barron, de 14 años de edad y tratando, dicen, de que el Presidente coma más sano.
Con un equipo de trabajo integrado por diez personas, mucho menos de los 25 que estaban bajo las órdenes de Michelle Obama o Laura Bush, nunca una Primera Dama pareció más incómoda en su papel, que Melania Trump. (Concepción Badillo, La Crónica de Hoy, Mundo, p. 19)